El pasado mes de noviembre vivimos uno de esos momentos que justifican todo el trabajo previo: el estreno de nuestra última obra, Destellos en la oscuridad, en el Gran Teatre d’Alzira.
Subir a ese escenario con un proyecto tan especial para nosotros fue, sin duda, un paso importante. Destellos en la oscuridad nace de la necesidad de mirar al pasado para entender el presente, de poner luz en aquellas historias que durante demasiado tiempo permanecieron silenciadas.
La obra se inspira libremente en la figura de Leoncio Badía, conocido como el enterrador de Paterna, un hombre que, en plena posguerra, ayudó a muchas familias a identificar a sus seres queridos, incluso poniendo en riesgo su propia vida. A partir de ese contexto histórico construimos una ficción que habla de memoria, dignidad y humanidad, siempre desde el respeto y la emoción.
El estreno fue una noche muy especial. Sentir la respuesta del público, el silencio atento en los momentos más duros y el aplauso final, nos confirmó que la historia había llegado. Para nosotros, ese encuentro con el espectador es el verdadero sentido del teatro.
Con Destellos en la oscuridad seguimos apostando por un teatro comprometido, honesto y cercano, que invita a reflexionar sin renunciar a la emoción. Este estreno marca un nuevo capítulo en nuestro camino y nos anima a seguir contando historias que importan.
Gracias a todas las personas que nos acompañaron esa noche y a quienes hacen posible que el teatro siga siendo un espacio de memoria, encuentro y luz, incluso en la oscuridad.
























